viernes, 15 de mayo de 2009

Sobre el uso de la cuenta de correo electrónico del Rector

La entrada previa de este blog, estuvo dedicada a reflexionar en torno a lo que debería ser el papel del Rector en las universidades privadas de América Latina según el modelo que aquí he desplegado. Aunque en un primer momento yo había pensado dedicar la entrada de hoy a abordar otro asunto, un correo que llegó a mi bandeja de entrada me hizo cambiar de opinión. Así es que hoy me concentraré en el asunto de la cuenta de correo electrónico del Rector de una universidad. Por respeto a las instituciones, no mencionaré nombres.
El correo era el reenvío de una publicidad, en la que se ofertaba la aplicación de un examen TOEFL institucional, y era enviado desde la cuenta oficial del Rector de cierta casa de estudios. Palabras más, palabras menos, el correo decía lo siguiente:
"Me permito compartirles éste correo; pudiera ser de interés para quienes tienen planes de estudio en el extranjero." y luego venía el anuncio con fechas, horarios y costos.
A mi juicio, dicho correo ejemplifica todo lo que no se debe hacer con la cuenta institucional de un Rector.
Primero, porque un Rector no es un "vendedor de cobijas"; no tiene que salir a promocionar los servicios que ofrece su universidad. ¿Por qué no? Ya he dicho que confundir la educación con una mercancía es el peor error que puede cometer una casa de estudios. Pero, que además el Rector muestre impúdicamente que es así como conciben a la educación en su universidad es fatal. Porque, tras el correo, a nadie le quedan dudas de que, lo realmente importante para esa universidad y para su Rector, es vender.
Sin embargo, alguien podría decir: "¿Y qué tiene? Finalmente las universidades necesitan dinero y es menester que oferten sus servicios". Eso es cierto. Pero, para ello, deben tener, en todo caso, establecidos los canales adecuados para hacerlo. ¿Se imaginan ustedes a los dueños de la Soriana o Waltmart, mandando a sus listas de correos las "ofertas de la semana"? ¿O qué les parece Carlos Slim molestando a sus contactos con un "ahora las llamadas a Estados Unidos cuestan menos"? Por supuesto que eso no es así. Cada cosa tiene su lugar. Y si el Rector de una universidad, la que sea, no lo comprende de esa manera; debería ponerse a pensar seriamente en si está en el lugar indicado.
Segundo, porque, por lo menos, alguien le debería cuidar la espalda a ese Rector, para que no deje entrever su ignorancia. El TOEFL institucional únicamente tiene validez en la institución que lo aplica. Por tanto, su mensaje debió haber sido más mesurado y más orientado a los que verdaderamente pudieran estar interesados en aplicar un examen como el que se ofertaba.
Entonces, más allá del caso particular, lo que se debe considerar es el uso pertinente de la cuenta institucional del Rector de una universidad. La receta parece sencilla, todo mensaje que sale de esa cuenta debe parecer el de un Rector; es decir, el del máximo representante académico de esa casa de estudios. El Rector es la máxima autoridad y lo debe ser porque es el que sabe más. Esa imagen debe ser sumamente cuidada y protegida. Y ello es necesario, no por la figura del Rector en sí, sino porque la universidad así lo requiere.
Les recuerdo que he planteado aquí, en este blog, un modelo universitario que está en pos de la excelencia. El Rector, en ese sentido, debe ser el ejemplo a seguir, por propios y extraños, de tal excelsitud. Cualquier signo de mediocridad es, por necesidad, contrario al modelo y debe ser exterminado.
Hasta aquí el tema. Muchas gracias.

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